Hola, soy Claudia Arias
Un viaje de mil millas comienza con un paso.
Mi práctica ha ido evolucionando a nivel físico, mental y espiritual. Hoy comparto una forma de enseñar que une movimiento, respiración y reflexión.
Mi camino en el yoga
Una práctica que evoluciona conmigo.
Con los años, mi práctica ha ido evolucionando a nivel físico, mental y espiritual. Defino mi propio estilo de yoga como una mezcla de lo mejor de cada disciplina, con una correcta alineación en las posturas, fluyendo con creatividad y observando cómo el cuerpo y la mente se unen.
Mis clases siempre son diferentes, porque cada día somos diferentes y la energía cambia. Me gusta variar desde estilos más energéticos y dinámicos, como Power, Dharma, Active, Ashtanga o Rocket, hasta prácticas más pausadas, como Yin Yoga o Slow Vinyasa, para centrarme en ese trabajo hacia adentro.
Una parte de la práctica está dedicada siempre a la reflexión: encontrar herramientas para practicar fuera de la esterilla, en nuestro día a día y en cómo actuamos con nosotros mismos y con los demás.
Mi forma de acompañarte
La práctica también continúa fuera de la esterilla.
Movimiento consciente
Una mezcla de disciplinas, cuidando la alineación y fluyendo con creatividad.
Espacio para la calma
Desde prácticas energéticas hasta Yin Yoga y Slow Vinyasa. Cada día somos diferentes.
Tiempo para escucharte
Dedico parte de la práctica a la reflexión: herramientas para nuestro día a día y nuestra relación con los demás.
Más allá del movimiento
Sin prisa. A tu ritmo.
Los pasos del yoga están diseñados para ir hacia adentro. No puedo explicártelos: debes experimentarlos, hacerlos tuyos y disfrutarte en silencio. Sin prisa. Un kilómetro es un kilómetro, a una velocidad o a otra, corriendo o andando.
Como me decís vosotros mismos, mis clases no son simples movimientos conscientes, sino viajes llenos de introspección y emociones.
Entregarse y fluir: cuando empecé a vivir así, entendí ese sentimiento de dejarse llevar por lo sencillo de la vida, eligiendo mis tiempos y mis ritmos. En ese momento, mi vida se volvió más suave y coherente.
Cuando dejamos que la vida nos guíe, la magia aparece. Y nada me hace más feliz que poder seguir compartiendo esto con vosotros.
Online y presencial
Prioriza, ama y vuelve a ti.
«El yoga no te cambia la vida, te la devuelve».
